15 de septiembre de 2011

Breaking All Illusions Pt I

Este es el primer capítulo por así decirlo de una lista de 12. No los escribo en una sola entrada por que sería demasiado larga...







“Un espejo… un reflejo… una mirada… un sentimiento… un pensamiento… una reacción… una acción… una espera… una conclusión… y al final de todo… una consecuencia.”

I.                   Reflejo (Reflexión)

Siempre fue una filosofía, una forma de ver la vida desde los ojos y la sonrisa de un niño pequeño… Llenarse de ganas de perderse en la inocencia, de querer ver a todas las personas queridas felices, de intentar conseguir que la ilusión copara las mejores perspectivas y de que al final se sintieran como únicos hasta los más pequeños detalles.
Siempre soñé con dibujar ese mismo horizonte ilusionante sin preocuparme por las cosas que no merecían tal respuesta, y luchar con la única motivación de saber que podría lograr tanto como acabar dibujando esos mismos puntitos en el cielo que pudieran llegar a iluminar…
Soñaba con intentar acostarme en esa misma orilla de siempre, con vivir en una burbuja en lo que nada más importara, acunado en la misma sinfonía que siempre me ayudaba a concentrarme en sentir todo aquello.
Siempre quise fijarme en todo lo que me rodeaba, en todo cuanto quería dejar atrás, en todo cuanto tuve que abandonar dejando tantas lagrimas atrás, pero nunca perdía la esperanza, siempre intentaba mantener esa ilusión que se escondía bajo ese feliz rasgo que me caracterizaba.
Siempre se me daba bien escuchar, sobretodo cuando se podía hacer del silencio, cuando podías extraer de un solo momento un montón de palabras, multitud de emociones y sobretodo, algún que otro apacible sentimiento.
Soñaba con ser el risueño payaso que con sus trucos de pompas de jabón ayudara a crear esos mundos llenos de burbujas en los que poder atraparse.
Soñaba con derrochar imaginación, con llevar todos esos símbolos a la realidad, con dar parpadeos mágicos sin que necesitara una varita.
Siempre alardeaba de que nunca iba a agotarme, de que nunca me detendría con toda la ilusión, que por muchas otras cosas no ayudaran siempre sabría cuajar esa sonrisa, que siempre sabría regresar y volver allí para contarlo
Siempre me gustó afirmar que la realidad no separaba tan lejanamente de la ficción y tuve la suerte de poder reconocer que nada me acabaría sorprendiendo, que todo podía ser bueno o malo, pero al menos ya no tenía simplemente una razón, más bien una explicación que siempre estará dispuesto a comprender, a escuchar.
Soñaba con saber aprender de todas las cosas, de todas las piedras que encontré por el camino, con saber fijarme que las caídas ayudaron a erosionar el molde en el que siempre me ajuste y sobretodo con saber que ciertas llaves hay que guardarlas para siempre, que las ventanas te ayudan a observar mejor las cosas, y que esas puertas que atravesábamos no era simplemente un camino sino todos aquellos cambios que supieron ser fuertes y lograr cambiarnos.
Y sobretodo siempre quise ser aquel niño que solo sabía sonreír, que tontamente maduraba y que a duras penas a veces explicaba muchas cosas pero que con toda la ilusión del mundo siempre solía decir: “Nunca digas nunca jamás”.

1 comentario:

  1. Me quito el sombrero!! Me encanta. Qué ganas de leer lo siguiente. Ya comentaremos!! ;)

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