24 de octubre de 2011

Breaking All Illusions Pt. III




III.                   Revelación

“A la distancia en el camino vi una puerta
Que trate de abrir
Traté, forzándola con toda mi voluntad y aún así
La puerta no se abrió

Incapaz de confiar en mi fé
Me di la vuelta y me alejé
Miré a mí alrededor, sentí una brisa en el aire
Tomé mi voluntad y le di la vuelta."


Aquella tarde juré que lo haría todo por ti. Que siempre estaría dispuesto a luchar por muchas cosas que pasaran, que nunca me cansaría.
Las mismas palabras. Siempre. Las mismas tonterías. Siempre. Todos nos creemos valientes al principio de la película.
Pensaba que esta vez iba a ser diferente. Sería capaz de por fin conseguir lo que realmente quería. Pero no fue así… el problema fue…
-          El problema fuiste tú.
-          Lo intentaba y lo intentaba…
-          Pero nunca fue suficiente…
-          Pero no era culpa tuya…
-          Tú lo permitiste.
-          Crees que no me arrepiento. Que no volvería atrás en el tiempo. Que no haría nada para remediarlo…
-          No. No lo creo. Pero ya no puedes…
-          Pero sabes que lo intenté…
-          Y ahí te quedaste. Solo en eso. Te acobardaste. Te escondiste de nuevo bajo el mismo antifaz…

Que cada vez que me adormezca intente recordar el mismo lugar y vivir la misma emoción… Soñar con escuchar un latido acompasado al mío. Con observar silenciosamente tu mirada, con notar aquella brisa tranquilamente... Con que nada perturbara todo aquello… con que la burbuja resistiría… que podía salir mal….

“Lealtad, confianza, fe en deseos. Cargan el amor a través de cada fuego oscuro”

En mis manos aún temblaban aquellas palabras… Aquella hoja en la que un día pretendía dejar depositada toda mi esperanza…
Lo leíste… sabías que siempre fui un hombre de letras… y me sería más fácil explicártelo…
“  … Me dejé sucumbir por mí mismo.
La culpa es mía y sólo mía….
No quiero que tu sufras ni lo más mínimo por algo que pueda hacer yo…te quiero demasiado para ello… “
Cansada… apoyaste en tu mano la cabeza… pero seguías teniendo esa mirada a la que sabías que siempre le respondería con una sonrisa…  esta vez no iba a ser distinto…te merecerás siempre esa sonrisa…
“…No te equivoques, nunca voy a dejar de quererte.
 Jamás cambiaría eso.
Pero sé que no debo estar a tu lado… porque sé que así sufrirás…
No quiero hacerte daño…no podría soportarlo…”
Con la mirada perdida… intentas no derramar ninguna lágrima…
-          Mírame… no llores… no estés triste…serás feliz… lo sabes y lo sé… Sabes que eso es lo único que me importa, que seas feliz, y nunca tendrás problema en ello…
¿Puedo pedirte una última cosa?
Vuelve a sonreír… por favor…

“Las mayores batallas de nuestra vida las libramos solos. Aprendiendo a desaprender.”

Soñaba con notar el latido de tu corazón… con escuchar tranquilamente tu respiración… con observar silenciosamente tu mirada, con seguir obteniendo una sonrisa al mirarte, con seguir haciendo todo realidad… pero al final no fui capaz… todo eso valdría la pena, pero al final fueron demasiadas cosas…
Por lo menos nos quedan los recuerdos… siempre sonreiré al intentar recordar todas esas burbujas que vivíamos.
Pero ahora me toca despertar, me toca volver a la realidad…

      “Entonces continuo…
Nunca olvidaré como estabas recostada allí y mirándome.
Aceptando el final,
Yo sabía que estabas asustada,
Eras fuerte, yo lo intentaba
Te di mi mano…
Y dije que todo estaba bien, dejando que el tiempo permitiera que te marchases
Y continuaré…
Lo mejor que puedo, sin que tú estés aquí a mi lado…
Déjalo venir…
Te llevará a casa…”


“¿Sabes lo que siempre me gusta de esta ciudad?...
…que la niebla te proteje.”

1 comentario:

  1. Precioso Jorge!! La frase "las mayores batallas de nuestra vida las libramos solos", es tuya? porque es magnífica, muy acertada. Y las dos últimas del final son mararavillosas. Muy buen broche de oro para el texto. Las tomaré prestadas para algún pie de foto ;)

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