VII.
Rechazar (Eliminar)
“No me digas qué hay dentro,
Dime como escribir.
No me digas cómo ganar esta lucha
No es tu vida…
No tienes derecho a apropiarte de la única cosa que
es mía
Está comprobado que con el paso del tiempo,
Está sobre tu cabeza
No intentes leer entre las líneas
Están claramente definidas.
Nunca te olvides de…
… algo en lo que crees”
Siempre me gustó esta
ciudad en invierno. La lluvia nos hace ver a cada uno como realmente somos:
solitarios, nómadas, románticos… La mayoría de la gente se queja de lo que
llaman la dichosa lluvia, como si ella les hiciera daño, como si ella tuviera
la culpa de algo… siempre me hicieron gracia… Pero aquí el resto de la gente
supongo que no viene al caso. En este caso, valga la redundancia, lo que
tenemos es niebla… la niebla es una de las circunstancias más ambiguas que nos
puede dar la vida. Es un elemento que da miedo y a la vez nos da protección,
como si de una burbuja se tratase.
A aquellos que no sepan
apreciarlo, lo verán como una circunstancia enigmática como algo que les induce
miedo. No les voy a quitar razón, tú camina por un bosque cubierto de niebla y
verás, salvo que seas un maníaco o algo parecido, que sientes miedo. Pero esto
me ayuda a enseñarte lo que quiero decir, en sí la niebla no es la culpable de
que sientas miedo, sino que cuando se rodea de otros factores es cuando
comienza a cobrar ese significado sombrío…
Lo que te quiero decir es
porque yo haga algo que en un contexto sea denunciable o que signifique algo
malo no quiere decir que realmente sea un acto bueno.
Digamos por ejemplo un
asesino, ¿es culpable de un acto denigrante no?
Bien pues digamos que es
culpado de asesinato por matar a un hombre que iba a matar a su pareja… cambia
la cosa…
Volviendo a lo que quería
explicarte… en esta vida sólo existen dos rumbos. El bueno y el malo. Si quieres
complicarlo pueden existir más, pero créeme eso no te valdrá para nada, sólo
serán reminiscencias de lo que realmente puedes hacer. O el Bien o el Mal. Siempre
en lo que hagas habrá alguien que piense que lo haces bien y otros que mal,
siempre habrá algunos qué pensarán que soy un asesino, y otros pensarán que fui
valiente por lo que hice…
“Lo
suficientemente celoso como para sentir envidia”
“2 segundos que cambian el mundo con 2 palabras
2 palabras que te producen esos 2 sentimientos
2 sentimientos que son los que más fácil fluyen en
tu interior…”
-
Juguemos un poco. En las marchas bélicas, los pasos
se componen de dos fáciles directrices que todo el mundo sabe seguir para
marcar los ritmos del tiempo: izquierda y derecha. Vamos, repite conmigo…
izquierda y derecha…
-
Izquierda y derecha…
-
Izquierda, derecha, izquierda, derecha, izquierda,
derecha… dos palabras…dos cosas…dos directrices… ¡Porqué! ¿Tan difícil era de
entender? No….tú tuviste que complicarlo, no supiste entenderlo…eran
simplemente 2 palabras… en dos segundos que puedes tardar en decir esas dos
míseras palabras tuviste que cambiarlo todo…
-
No quería hacerte daño… simplemente lo dije con el
corazón…
-
¿Con el corazón? Dime entonces… cuando me las
decías a mí, ¿de que manera las decías?...
-
… no es eso…simplemente las cosas cambian…
-
¡Claro que las cosas cambian! ¡Pero todo lo malo me
toca a mí!...
-
No todo te toca a ti… yo también sufrí… sufrí por
ti, no quería hacerte daño…yo te quería…y te quie…
-
¡Cállate!... ¿Qué me quieres?... ¿Cómo?... si realmente me quieres, porqué lo hiciste,
porqué lo cambiaste todo en el último momento, porqué te fuiste y me dejaste
cuando éramos felices…
-
Yo no era feliz…
-
¿Y se supone que lo tenías que decidir todo tú no?...éramos
dos… una pareja… ¡dos!...a no claro eso tampoco lo entiendes… es verdad que las
cosas sencillas nunca las entendiste…
-
Déjalo ya…por favor… no lo hice con maldad… no
quería hacerte daño, simplemente tenía que cambiar…
-
No querías hacerme daño… no pasa nada sólo querías hacerlo
bien… simplemente yo lo veo mal…
-
Es cierto…sabes cómo soy… no hago las cosas con
maldad… entiéndeme por favor… sólo quería lo mejor para ti y para mí…y juntos
no iba a ser así…
-
Era lo mejor… tienes razón…. Tampoco me hiciste
daño. No pasa nada… dejémoslo estar, problema resuelto, cada uno sigue su vida
como tú dijiste seremos más felices y como dicen en esas insulsas películas románticas
de ahora… “¡Y comieron perdices!”
Pues… ¿te acuerdas que
esto era un juego no? Acabémoslo…
“Te reto de nuevo: intenta entender las cosas antes
de saberlas”
Por mucho que te quieran
empujar, por mucho que disfruten con tus caídas… les harás disfrutar, se reirán
con tus desgracias… querrás venganza… pero lo dejarás pasar. No harás nada…
seguirás con tu camino…simplemente paso a paso, izquierda, derecha, izquierda,
derecha… no te pares por ellos, ni quieras volver atrás por satisfacción… deja
los deseos atrás, los impulsos también y solo escucha a tu cabeza…apaga tus
sentimientos… no te valdrán para nada… no dejes de intentarlo y persíguelo a
toda costa…
Al final conseguirás reír
el último…
“Por
eso siempre dije que me gusta la niebla y en esta ciudad por suerte, muchas
veces hay niebla…”
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