VIII. Remordimiento
“Hay
miles de calles en esta ciudad…
Ahora
bien, dame una hora y un lugar…yo te doy un margen de cinco minutos.
Cualquier
cosa que suceda en esos cinco minutos, soy tuyo… pase lo que pase…
Cualquier
cosa que suceda al minuto fuera de ese margen… estás por tu cuenta.
¿Lo
entiendes?...”
Mi padre me decía
que no confiara en nadie. Decía que todo el mundo siempre miente, que siempre
acaba haciendo daño, que todos actúan por conveniencia, que todos estamos solos
en la vida realmente, y que los que están alrededor están por un interés.
Yo le decía que
debía tener esperanza. Debía creer. Debía creer que hay cosas que no se mueven
por interés. Hay cosas que se mueven por los sentimientos. Las personas tienen
sentimientos y actúan porque sienten.
Nunca me hizo caso…
Nunca quiso creerme, o quizás no supo llegar a creer, o perdió la esperanza.
Decía que los sentimientos se basaban en el propio interés…que las personas
sentían igualmente por conveniencia…
Siempre intentaba
explicarle que el amor no se guiaba por el interés. El amor te hacía sentir que
eras capaz de vivir por alguien, vivir por una causa conjunta…
Solía responderme
con la misma frase…
“Hijo, en la vida el amor se guía en la
conveniencia de no querer estar solo… e incluso el odio se basa en el interés
de que alguien ocupe tu lugar, tu tiempo y tu vida…”
Por desgracia llegué
a creerle… por desgracia llegué a convivir con personas que me hacían ver que podía
ser verdad…
He regalado sonrisas
a personas que luego me han hecho llorar…
He jugado con
personas que participaban simplemente porque el juego consistía en jugar
conmigo…
He llorado con
personas que al final se han reído a mis espaldas…
He intentado ayudar muchas
personas que luego me han enseñado a ver cuánto tiempo he perdido…
Pero hubo un día en
que todo cambió. Hubo un día en el que empecé a ver que podía ser posible
llegar a creer de nuevo…podía ser posible tener esperanza.
Ese día fue cuando
te encontré…
“Nuestros pecados moribundos sienten su ira
mortal. Remueven todos los obstáculos de nuestro sendero.”
“Una
vez pensé que era mejor arrepentirme.
Cosas que hice y después no hice más.
A
veces tienes que equivocarte,
Y aprender de la manera más dura.
A veces tienes que ser fuerte,
Cuando crees que es demasiado tarde”
-
¿De
verdad lo ha hecho por mí?
-
¿Por
quién si no lo iba a hacer? Siempre ha estado protegiéndote, siempre ha velado
por ti. Nunca descansó en eso… incluso cuando tuvo que alejarse de ti…
-
Nunca
tuvo porque hacerlo… No tenía por qué tener un protector…
-
No tenía
porque hacerlo. Es cierto. Pero él quería hacerlo. Quería ser tu ángel de la
guardia…quería protegerte pasara lo que pasara… en eso siempre iba a ser tuyo,
aunque no lo entiendas aún… el lucharía siempre antes por tu felicidad que por
la suya propia….aunque no se lo permitieras…
-
Pero yo
quería que el también fuese feliz…
-
El solo
lo sería si tu lo fueras… por eso hizo todo lo que hizo… le horrorizaba la idea
de que sufrieras de alguna manera… y aún más le horrorizaba la idea, de que de
alguna manera el fuera responsable de que tu sufrieras…
-
Pero
ahora sigo sufriendo…porque él no está aquí…
-
Lo sé…
pero debes comprender que era un precio que estaba dispuesto a pagar… debía
desaparecer… para que tu vida pudiera volver a ser normal…para que pudieras sonreír…
-
¿Nunca
se dio por vencido por mí, verdad?...
-
Nunca…
ya sabes cuál es su frase preferida…
-
Nunca
digas nunca jamás…
-
¿Siempre
supiste que era capaz de hacer cualquier cosa por mí?
-
Siempre...
-
Pero
para el resto de la gente nunca creerá en eso… no sabrán verlo. ¿Qué le diferenciará
ante los demás para que no lo vean como lo ven?
-
Que todos
los demás se dejan llevar… Todos son muy calientes… pero él tenía la cabeza tan
fría… Él sabía exactamente que hacer… por eso ha demostrado serlo…
-
¿El qué?
-
Un
verdadero ser humano… un héroe de verdad…
-
¿Pero
ahora que hago para ser feliz si no puedo estar junto a él?
-
Vive…
siente…sonríe… eso es todo lo que él quiso y querría para ti. Esté donde esté,
seguro que siente que eres feliz…y él lo será…
-
¿Podré
ver alguna vez como es feliz?...
-
Nunca
digas nunca jamás…
“Dicen que te
encuentras con alguien especial cuando puedes compartir con esa persona el
silencio”
Allí estaba ella… sentada junto a mí… nos gustaba
aquella orilla… en silencio… una mirada… sonreía… el viento le acariciaba el
pelo de una manera suave… seguía sonriendo… otra mirada… yo sonreía… ella me
cogía la mano… yo le volvía a devolver la mirada… me acariciaba la mano y me
devolvía la mirada…yo la sujetaba con fuerza su mano para que no se me escapara…
ella sonreía… yo le devolvía la sonrisa… ella me regalaba un beso… yo le
regalaba un abrazo… otra mirada… el viento seguía jugando con su pelo de esa
manera que tanto me gustaba… volvía a mirarla… ella volvía a sonreír… la brisa
del mar hacía que sus manos comenzasen a estar un poco frías… una sonrisa de
complicidad… yo le cogía las manos…ella me miraba… le acariciaba las manos y
las puse bajo la pequeña toalla... ella me devolvía la caricia con las manos…
yo le devolvía la sonrisa… con una mano la abrazaba para resguardarla del frío…
otra mirada… el sol pronto se iba poniendo al fondo… su mirada lucía igual de
brillante que siempre… yo le devolvía la sonrisa… ella me regaló de nuevo un
beso… otra mirada… poco me importaba el frío… ahora que estaba abrazado a ella
notaba su corazón tranquilo… otra sonrisa… no me importaba cuanto durase esa sensación…
me seguía regalando una suave caricia… yo seguía mirándole a sus ojos
brillantes… ella me devolvía siempre la sonrisa… sentía como mi respiración se
acompasaba a su corazón tranquilo… otra mirada… esta vez le regale yo un beso…
ella sonrío… no me importaba nada más… otra mirada… esa era mi burbuja… yo no
podía dejar de sonreír… ella no dejaba de mirarme… ella era mi vida… el viento
seguía jugando con su pelo… otra sonrisa… la brisa fresca ya casi no la notaba…
seguían las suaves caricias con su mano bajo la toalla… yo le miraba de nuevo…
ella me devolvía la mirada… y volvía a sonreir…
“Bésalo mientras sus labios estén rojos
Mientras él este en silencio
Descansa mientras su pecho este intacto, sin velar
Sostén su otra mano mientas ellas estén sin utilidad
Ahógate en sus ojos mientras ellos estén ciegos
Ama mientras la noche
Este escondida en el fulminante amanecer.”
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